Cuando ande en bicicleta, asegúrese de cambiar la posición de las manos con frecuencia. Aun los cambios pequeños cambiarán la posición de descanso de la parte superior de su cuerpo (cuello, espalda y brazos) y por lo tanto le ayudarán a distribuir mejor la presión entre los diferentes grupos de músculos. Tendrá más probabilidades de terminar su paseo sin los músculos rígidos o doloridos.