El cliché acerca de que una mujer embarazada necesita “comer por dos” es anticuado y no necesariamente cierto.

Durante el primer trimestre de embarazo, una mujer no necesita agregar calorías adicionales ya que los requisitos de energía de su cuerpo aún no se han incrementado. Durante el segundo trimestre se supone que una mujer debe comer más, pero sólo alrededor de 300 calorías más por día. Eso equivale a un yogurt con fruta, algunos trozos de queso, o una rebanada de pan tostado con crema de cacahuate, todas estas opciones son muy diferente al medio litro de helado o la pizza de pepperoni que se exhibe en los comerciales y comedias.