Una cantidad considerable de estudios de investigación indican que los ácidos grasos omega-3 pueden ayudar a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Las mejores fuentes de estos nutrientes son ciertos pescados, entre ellos, atún blanco, pomatómidos (pescado azul), trucha de lago y salmones (atlántico, rosado, real). Pero si usted es vegetariano, o si no le gusta el pescado, existen otras fuentes alimenticias de ácidos grasos omega-3.

  • Vegetales de hoja verde (ej. espinaca)
  • Tofu
  • Semillas de linaza
  • Aceites de canola
  • Aceite de oliva
  • Nueces

En cuanto a las cápsulas y complementos de aceite de pescado, la investigación es menos definitiva; se necesitan más estudios para determinar si estos suplementos son efectivos para reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.