El dolor muscular proveniente del ejercicio es a menudo normal. El dolor, por otra parte, es la forma en que su cuerpo le dice “¡Detente!” y le avisa que debe estar atento. Es un mensaje que debe escuchar.

Además, asegúrese de no estar ocultando el dolor con aspirinas u otros medicamentos por algún período de tiempo. Atenuar el dolor en forma continua puede conducir a un falso sentido de seguridad. Esto se ve a menudo en atletas profesionales: Tras una grave lesión de rodilla, por ejemplo, las inyecciones de cortisona u otros medicamentos fuertes le permiten a un atleta continuar jugando, sin inmutarse por el dolor. Pero el impacto continuo del juego provoca aún más daño a una rodilla ya traumatizada…hasta que el daño se vuelve tan perjudicial que se necesita una cirugía reconstructiva.

El resultado final: Si siente dolor, probablemente existe una causa subyacente que necesita atención. Consulte a su médico.