Correr en el agua
Si es un corredor comprometido, debe saber que las lesiones graves de las piernas (como una fractura por estrés y dolor en las espinillas) pueden dejarlo fuera de la pista por varias semanas lo que puede causar retrasos en el entrenamiento.
Sin embargo, hay una forma de seguir corriendo mientras la lesión se cura: Correr en una pileta de natación.
“Correr en el agua” le permite ejercitar los mismos músculos que cuando corre en tierra, pero sin el impacto que tiene en superficies duras. Además, aunque corra mucho más lento que en una superficie seca (debido a la resistencia del agua), puede obtener un ejercicio cardiovascular parecido al de su nivel actual de intensidad.
Aquí brindamos algunos consejos generales para correr en el agua:
- Necesitará un cinturón flotador, que permite mantener la cabeza fuera del agua.
- Corra en la parte profunda de la piscina.
- En cuanto al modo, corra exactamente como lo hace en una superficie seca: misma postura, con balanceo de brazos, zancada.
- Corra a una intensidad que se sienta comparable a lo que hace en tierra y corra por el mismo tiempo que lo hace en su entrenamiento habitual.
- Varíe su velocidad en el agua. Por ejemplo, puede comenzar “trotando” por 15 minutos antes de acelerar el paso, o puede hacer “carreras” esporádicas de un minuto a lo largo de la corrida.
